17 de
Noviembre del 2001

El mundo de la computación, informática e internet
no es una dimensión futura o un tema de ciencia ficción,
sino una realidad presente que reclama con urgencia la atención
evangelizadora.
Conscientes de la importancia e influencia de este nuevo campo,
Las Nuevas Tecnologías, se han organizado grupos de personas
con el objetivo que las nuevas tecnologías sirvan también
de manera prioritaria para el anuncio de la Buena Nueva del Señor
Jesús, de cara al Nuevo Milenio.
¿Qué
significa todo esto para la Evangelización?(*)
Primero,
el mensaje de Jesucristo sigue siendo el mismo. El reto es presentarlo
imaginativa, creativa y poderosamente y hacerlo audible y visible
en medio de la miríada de distracciones que saturan nuestras
vidas a través de los multi-medios.
Segundo,
todos los medios de comunicación son en sí mismos
buenos, en la medida en que son descubrimientos humanos por Dios
en su creación, o por lo menos indiferentes, en cuanto que
son medios que pueden transmitir distinto tipo de mensajes -- buenos
o malos.
Tercero,
aparte de su valor de comunicación, hay una realidad interior
a los nuevos medios de comunicación. Ellos crean una nueva
realidad de presencia -- la presencia de una persona a otra en otra
parte del mundo; la presencia de un tiempo a otro, al hacer disponible
grabaciones visuales y de audio de otras eras. Nosotros estamos
viendo el desarrollo de algo que viene siendo llamado realidad virtual,
pero es una realidad. No es inconcebible que seremos capaces de
mantener una conversación con alguien que está aparentemente
sentado en una silla cerca de nosotros cuando esa persona está
en realidad a medio mundo de distancia y su imagen está siendo
proyectada para nuestra conversación.
Cuarto,
otra realidad de los medios de comunicación la unidad de
la experiencia compartida -- la unidad y sentido de identidad de
escuchar la misma conversación, mirar el mismo evento, seguir
la misma página web; el funeral de la Princesa Diana es probablemente
el ejemplo reciente más vívido.
Quinto,
lo inverso a esto es también posible ahora -- comunicaciones
o experiencias tan personalizadas que cortan a los individuos de
un discurso humano o de una experiencia compartida; no necesitamos
mirar más allá del corredor usando un "Walkman";
también podemos ver, con la creciente especialización
de las estaciones de radio y de las páginas web y también
de publicaciones, una creciente fragmentación de la sociedad
como tal
(*) Monseñor John P. Foley, Presidente del Pontificio Consejo
para las Comunicaciones Sociales, 25 de Marzo de 1998 - New Tech
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